Prepirineo aragonés

Bazkideak / socios: 50 €
Besteak / no socios: 75 €

Incluye: Bus, alojamiento (media pensión). No se facilitan toallas.

Irteera / salida: Landakon, 05:00etan.

Track GPS (GPX):

La comarca del Serrablo se emplaza en el Prepirineo Aragonés, a caballo entre la sierra de Tendeñera al norte y la sierra de Guara al sur. Destaca por ser una de las zonas más asoladas por la despoblación de la provincia de Huesca. Sabiñánigo, su capital, es una de las pocas poblaciones que ha sabido prosperar, gracias a la industria y al turismo. Muchas otras poblaciones no han tenido tanta suerte y han sucumbido a la ruina y al abandono. Esparcidas por los valles del Sobrepuerto y la Guarguera hay muchas aldeas que en otro tiempo tuvieron algo de esplendor a tenor de la bella arquitectura de sus casas, algunas con escudo de armas y sus bellas iglesias mozárabes o románicas. Algunas de estas aldeas han sido revividas por la literatura, como Ainielle, que ahora recibe turistas de a pie, mientras se sigue derrumbando sobre el solar que ocupa. En todos los casos, para visitar estas aldeas, hará falta un todoterreno, y a veces ni eso. Son llamativos los espantabrujas de sus chimeneas.

PEÑA CANCIAS (1933)

Cuando se recorre el valle del río Ara en descenso desde Torla hacia Boltaña destaca imponente esta montaña, elevando farallones rocosos que superan los 200 metros. El itinerario parte del pueblo de Laguarta, única población que encontraremos a la vera de la carretera que lleva a Boltaña por el valle de La Guarguera. Esta aldea estuvo deshabitada hasta hace pocos años. El camino remonta la vertiente sur de la Sierra de Galardón, siguiendo de cerca el barranco de San Salvador hasta un pequeño collado (1630), desde donde aparece la peña, que por esta vertiente muestra un perfil alomado, nada amenazador. Sigue un flanqueo a media ladera del cerro Galardón (1775) para alcanzar después de un suave descenso el collado donde deberemos dejar a la derecha las marcas de PR que llevan a Borrastre y a Fiscal. Descendemos hacia la izquierda desde el collado para cruzar una regata y tomar pie en una loma que baja de la cumbre oriental de Canciás. Saldremos así a la antecima, justo encima de los cortados, con imponentes vistas hacia el Pirineo, destacando en primer plano el sector de Ordesa. Podemos ver muy abajo el pueblo de Fiscal, donde nos espera el autobús. Seguimos unos metros hacia el oeste la loma para alcanzar el vértice geodésico que señala la cumbre oriental de Canciás (1929). Para continuar hacia la cumbre occidental hay que tener cuidado de no intentar progresar por el filo de la cresta, ya que hay pequeñas barreras rocosas que dificultan el tránsito. En su lugar descenderemos por una pequeña vaguada hasta llegar a una confluencia de barrancos, donde se sigue un camino que nos devuelve a la cresta, justo en el único punto donde esta es franqueable. Desde aquí se puede alcanzar fácilmente la cumbre occidental (1933) adornada por un repetidor que desde lejos parece una valla publicitaria, únicamente habrá que superar un paso entre rocas, fácil y nada expuesto. Después de volver al collado sobre la cresta, descenderemos un poco a la izquierda por una zona de conglomerado, donde será necesario apoyar las manos. En breve dejamos atrás los cortados y el sendero sigue por una loma entre pinares en dirección norte. Al llegar a un claro abalconado gira hacia la izquierda y comienza una travesía horizontal hasta dar con la pista que baja del collado de Petralba. A partir de aquí solo hay que seguir la pista para llegar hasta el pueblo de Fiscal, en la ribera del Ara.

Longitud: 21 kms; Desnivel: 1050 m de subida y 1430 m de bajada.

El batán de Lacort

Con la instalación en el molino de Fiscal del batán de Lacort, el ayuntamiento de Fiscal ha conseguido recuperar una de las más originales piezas etnográficas de la cultura tradicional, ya que en estos momentos es el único restaurado y en funcionamiento en Aragón y uno de los pocos que quedan en todo el país. El batán es una maquinaria hidráulica: el agua que entra por una acequia y una noria mueve dos grandes mazos de madera que de forma alternativa golpea las piezas de lana que se realizaban en los telares tradicionales. Se llevaban las piezas de lana al batán para que quedaran más suaves, finas y tupidas. La maquinaria es toda de madera de pino y roble y se encuentra dentro de un edificio rectangular. El edificio original de Lacort se encontraba entre el pueblo y el río y junto a la serrería. El batán de Lacort fue el último del Pirineo Aragonés en permanecer en funcionamiento ya que lo hizo hasta el año 1974 y su último batanero fue Pablo Muro, de Casa Morer. El Batán de Lacort se encuentra instalado y en funcionamiento en Fiscal desde 1997 por iniciativa del Ayuntamiento y con la financiación del Gobierno de Aragón. Existe también a la venta una pequeña guía muy interesante sobre el batán de Lacort, de José Luis Acín Fanlo. El batán se puede visitar de forma permanente en Fiscal.

OTURIA (1921)

Oturia es la montaña por excelencia de Sabiñánigo, muy conocida en la zona por albergar el santuario de Santa Orosia. Su forma se asemeja a una colina que descansa sobre una meseta amurallada. Hay accesos pedestres desde todos los pueblos del piedemonte, y todos confluyen en el mismo lugar: la explanada de Santa Orosia. Pero sin lugar a dudas el más pintoresco y espectacular es el que parte de Yebra de Basa. Por el camino se dejan atrás hasta siete ermitas antes de llegar al santuario. En su parte más espectacular transita por una cornisa que recorre una fisura en la pared, donde encontraremos varias ermitas empotradas en la montaña, llegando a cruzar por el interior de una cascada. Al final se llega a los extensos llanos de Santa Orosia, desde donde ya resulta evidente la ascensión al punto culminante. Aunque se puede subir a derecho es preferible dar un rodeo y alcanzar la cima recorriendo la cresta oriental. El descenso lo realizaremos por la cresta norte, para más adelante tomar un sendero balizado que se interna en un frondoso pinar y que cruza varias veces una pista. Alcanzaremos la aldea en ruinas de Casbas de Jaca, donde tomaremos a la izquierda el itinerario de Lárrede. El sendero finalmente baja hacia el sur dando vistas ya al valle del río Gállego. Justo sobre el pueblo de Lárrede aparece la Torre del Moro o El Torrazo. Fue construida en época renacentista, siglo XVI, probablemente sobre los restos de alguna construcción medieval anterior. Finalmente en el pueblo de Lárrede es inexcusable la visita a la iglesia mozárabe de San Pedro de Lárrede del siglo X. Sin lugar a dudas una de las más bellas iglesias del Serrablo. Para llegar a Senegüé hay que cruzar el ancho valle del río Gállego, el cual cruzaremos por el curioso puente colgante de Las Pilas. Es un recorrido llano y sin complicaciones. Por último llegados a Senegüé observaremos que se asienta sobre una colina alargada en dirección perpendicular al valle: es la morrena glaciar de Senegüé, que según reza en los paneles informativos es la morrena frontal mejor conservada del Pirineo español.

Longitud: 22,5 kms; Desnivel: 1070 m de subida y 1130 m de bajada.

Santa Orosia

TRADICION: Claramente relacionada con el solsticio de verano, Santa Orosia tiene una importancia fundamental para entender la civilización pirenaica. El historiador francés R. Ancely relata como en el siglo XVIII acudían a Jaca más de 500 bearneses, muchos de ellos afectados de maleficio o posesión. Lo que hoy se diagnosticarían como simples depresiones psicológicas y deficiencias psíquicas debidas a la fuerte endogamia pirenaica, tiempo atrás creó la figura de las espirituadas (en su mayoría eran mujeres) que durante siglos acudían cada 25 de junio a la Catedral de Jaca en busca de sanación. ORIGENES: Santa Orosia era hija de los duques bohemios Boriborio y Ludmila. A los quince años de edad, en 870, fue casada por poderes con el mítico rey aragonés Fortún Garcés y enviada a Aragón. Una vez aquí la joven y su comitiva, el obispo Acisclo y el infante Cornelio, fueron detenidos en los montes de Yebra de Basa. Los varones fueron ejecutados en el acto y a la joven se le dio a elegir entre la misma suerte o el matrimonio con el cordobés Miramamolín. Al no ceder, fue descuartizada y sus restos abandonados en la explanada del Puerto. Dos siglos más tarde, el pastor Guillén de Guasillo fue avisado en sueños de la ubicación de los restos de la santa y, también por indicación celestial, llevó la cabeza a Yebra de Basa y el cuerpo a la Catedral de Jaca, donde todavía se encuentran. Esta es la leyenda más aceptada. En torno al culto a Santa Orosia se ha conservado una ancestral pareja de instrumentos (el chiflo o chicotén, una flauta de tres agujeros y el salterio o tambor de cuerdas) que sólo han permanecido en los Pirineos (Zuberoa, Roncal, Aspe, Ossau y Viejo Aragón) claramente vinculados, en el caso español, al rito de Santa Orosia. Chiflo y salterio, melodía y ritmo, ponen la música a un dance que palos y castañuelas convierten en trance.

Texto y fotos (c) 2009 R. Gil

 
© Alpino Tabira Mendizale Taldea, 2000-2009